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jueves, 3 de junio de 2010

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: VALENCIA

La capital de la Comunitat está situada en una estepa remota de Siberia, alrededor de un lago con forma de circunferencia de unos 12 kilómetros de diámetro. La zona residencial está formada por monótonos bloques de apartamentos que rodean el perímetro el lago, sin alejarse demasiado de éste. Pero las partes más interesantes de la ciudad son sin duda las que se encuentran en la superficie del propio lago y debajo del mismo.

Existe dentro del lago una gran diversidad de pequeñas islas e islotes. Algunas de tales islas están desiertas y conservan gran parte de la flora original, en otras islas hay parques de atracciones de los años cincuenta como en el que aparece en la película de Hitchkock "Extraños en un Tren". En otras islas hay pequeños pueblos tradicionales británicos de piedra, con hermosas iglesias góticas e incluso una catedral, y en otras hay bellas playas o palacios de congresos ultramodernos que cuentan con enormes galerías acristaladas subacuáticas desde las que se puede contemplar el fondo en todo su esplendor.

A pesar de su localización en la parte más inhóspita y despoblada de Siberia, Valencia cuenta con un mircroclima propio que hace que sus temperaturas anuales sean más similares a las de Venecia que a las del resto de Rusia. Por eso los valencianos suelen utilizar góndolas y vapoettos para desplazarse a las islas más cercanas y entre las islas, y la ciudad está llena de hermosos apeaderos de madera y de junco. Para cruzar el lago o para ir hasta las islas más lejanas de éste, la ciudad cuenta también con una excelente red de metro que comunica unas orillas con otras y que tiene estaciones debajo de las islas principales. 

Para no perjudicar el encanto visual y la estética del lago, existe una gran variedad de complejos de ocio construídos bajo el nivel del agua alrededor de las estaciones de metro, con innumerables pasillos y pabellones en los que podemos encontrar cines, estadios de fútbol, supermercados, restaurantes y tiendas donde se venden artículos de moda. 

jueves, 25 de junio de 2009

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: LONDRES

Londres se asienta sobre un complicado terreno con forma de semicilindro, con una parte de la ciudad elevada perpendicularmente sobre la otra. Los aviones entran en la ciudad justo por atrás de esta zona elevada y se meten directamente en el subsuelo, ya que el aeropuerto se encuentra bajo tierra, aunque dada la peculiar disposición perpendicular del terreno, más que "bajo tierra" habría que decir, "dentro de la pared".

El río Támesis atraviesa Londres por la parte más elevada. El hecho de que no se desborde, pese a su inclinación de 180 grados con respecto a la ciudad baja y pese su localización en la parte más alta, se debe que la sustancia que por él fluye no es agua, sino una espectacular especie de gelatina brillante, de color verde esmeralda en algunos puntos y azul marino en los otros. Yendo hacia abajo desde el río, pasamos por la zona en la que está el aeropuerto: hay un vertiginoso mirador que domina espectacularmente los barrios medios y bajos de la ciudad.

En el barrio medio destaca el espectacular palacio del Zar corrupto, hecho de zinc, cobre y oro; rodeado por una extensa jungla amazónica. Más abajo está la ciudad normal, con su mezcla de viviendas elegantes, barrios soviéticos, neogótico, vulgar y art decó; también algunos rascacielos ultramodernos, de metal azul y vidrio, con forma de caracol, que se elevan, exhuberantemente, hacia el techo.

lunes, 22 de diciembre de 2008

CIUDADES QUE NO EXISTEN EN LOS MAPAS: OSAKA

El cauce del Turia atraviesa por el centro la ciudad de Osaka (ciudad en la que siempre es de noche), con la particularidad de que por su lecho no fluye corriente alguna, pues donde antaño hubo un río, ahora hay un deteriorado parque con de atracciones de feria abandonadas como en una película americana de terror de los años ochenta. A los lados de ese sucio y peligroso parque, se levanta la monstruosa ciudad de Osaka, con sus enormes bloques de cemento de altura aleatoria y con las luces de neón de los salones recreativos y de los clubes de alterne.

Apenas hay un puñado de monumentos históricos en Osaka. Se trata de enormes cúpulas sin edificio, semejantes a gigantescos cascos de bronce oxidados, que descansan directamente sobre la sucia acera, a veces en grupos de varios cascos y a veces individualmente, como la gran cúpula de cientos de metros de diamétro que preside la Alameda, cúpula que sería el principal atractivo turístico de la ciudad si ésta recibiera turismo alguno. La Alameda, que discurre en paralelo al Turia, es la única zona elegante de la ciudad, y también el único barrio en el que se hace de día y de noche.

La Alameda destaca por la presencia, muy infrecuente en todo Japón y sobretodo en Osaka, de jardines, setos y algún tipo de decoración urbana. En esta zona predominan los bares españoles de diseño (pijo), en los que se realizan degustaciones gratuitas de jamón ibérico de calidad.

El metro de Osaka es uno de los más eficientes del mundo, pues translada a los ciudadanos a sus lugares de trabajo con rapidez y puntualidad sorprendentes. Los trenes son lanzados con un enorme cañón de una estación a otra, y van rebotando entre pasillos y subiendo escaleras hasta llegar a su destino, el siguiente cañón, ayudados por enormes imanes que impiden que descarrirlen.

jueves, 22 de mayo de 2008

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: ROTTERDAM

Entre los edificios de seis alturas discurren canales navegables en cuyos costados, a un poco más de altura, otros canales más pequeños se van secando hasta convertirse en calzadas. Dentro de las casas, en habitaciones que van a dar a las avenidas, hay enormes plazas con palacios clásicos y grandiosos jardines.

En la zona en la que el Rhin se abre en varios brazos, las aceras de troncos discurren sobre el agua por el centro del río, terminando su camino en las torres campanario. En el barrio chino (hindú), que está siempre lleno de sol, a las estrechas callejuelas conducen otras aún más pequeñas que atraviesan el interior de las casas y por las que los vecinos -al ser las callejuelas corredores de vidrio por los que circula limpia agua-, nadan de un lugar a otro.

Finalmente, en el barrio posterior llamado barrio chino (homicida), entre la enorme extensión de césped se encuentran los apeaderos. El ferri rodea el sector hasta llegar al extremo de la isla, donde existe una ladera llena de pinos y de cipreses vallada por restos de edificaciones de la época clásica y en cuya falda se asientan partenones bien conservados.

viernes, 8 de febrero de 2008

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: VALENCIA

La superficie de la Plaza del Ayuntamiento está ocupada por varias decenas de fuentes circulares concatenadas unas junto a otras para extrañeza de los turistas barceloneses, que se preguntan por qué una ciudad de apenas un millar de habitantes necesita contar con tantas fuentes. Esa parte de la plaza está hundida a una profundidad de quince de metros, y la rodea un terraplén cuadrado de barro sobre el que se halla la calzada. En dos de los costados de la plaza, junto a las aceras, hay unos feos edificios de siete plantas, los más altos de la ciudad, pero es la parte de atrás de estos edificios la que da a la plaza.

En la Plaza del Ayuntamiento se realiza cada semana un curioso espectáculo cuyo objetivo es deleitar a los visitantes catalanes. Este espectáculo, acompañado de la correspondiente charla aclaratoria por parte de los guías turísticos, consiste en una recreación in situ de la famosa riada del 57, de tan desastrosos para la ciudad efectos. Los jardineros de FCC abren las compuertas, y desde el mar, a través de las callejuelas flanqueadas por chalets -que previamente han sido cortadas al tráfico- desciende un espectacular torrente de agua, que acaba inundando la plaza, -la parte más profunda de la plaza, que está ocupada por fuentes-, dejando ilesa la parte de arriba, desde donde los turistas contemplan admirados.

jueves, 17 de enero de 2008

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: VALENCIA

El barrio cuyos edificios brillan como gemas en la noche es una caótica aglomeración de horrorosas casas entre las cuales no existen jardines; el tráfico, ingeniosamente ordenado a base de señales confusas, y las perspectivas y paisajes, que se repiten exacta e intencionadamente en infinidad de puntos, hacen que los automovilistas, que siempre están de buen humor por el ambiente festivo que inunda el barrio, se desesperan una y otra vez y, ante el colapso que a menudo acontece, acaben mandando a sus acompañantes a comprar cervezas de litro, pues la zona está llena de bares pobres pero alegres. Así, todo acaba en una caravana repleta de gente alcoholizada que, a través de las ventanas de los automóviles, de donde siempre surge música, bromea y conversa con los que permanecen en el exterior.En la periferia, los parques sin asfaltar con columpios abandonados suelen ser utilizados por parejas de hermosas muchachas morenas; de cada pareja una muchacha, correteando dulcemente, se transforma. En la playa, ya de día, hay un bello paseo de adoquines que zigzaguea, suspendido en la nada, a dos metros de altura sobre el mar encendido. A los lados se cruzan las corrientes por los tubos, y los canales elevados por los que el agua centellea

domingo, 9 de diciembre de 2007

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: ROTTERDAM

La ciudad consiste en una enorme plataforma de cemento enteramente peatonal, que está suspendida en el espacio exterior y desde la barandilla de la cual se obtienen extraordinarias vistas del cosmos. La mitad de la superficie está destinada a albergar los modernos pabellones, que constan de fracciones de bóveda forradas de cristales rectangulares, así como de grandes ladrillos de color gris y granate. Así, la ciudad en su conjunto se señala en ser una especie de Exposición Universal, siempre repleta de turistas. En la zona de transición, donde se sitúan los puestos de vendedores, hay múltiples carpas blancas diseñadas por Calatrava, que separan la zona del barrio europeo. Este último, ubicado en una pendiente de cemento, tiene dos partes, en la primera de las cuales la gente camina entre catedrales y castillos traídos de ciudades como Volemdamm, Mustemberg, Insbrück y Lübeck.
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Al resto de la ciudad, llamado por los lugareños Andalucía, se desciende por un laberinto de túneles escalonados construidos con troncos que van a dar a un pequeño solar cubierto y siempre soleado en el que, sobre el suelo irregular de hierbajos y pequeñas rocas, existen unos puestecitos en donde se sirve vino.

martes, 30 de octubre de 2007

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: HAMBURGO

Se accede a Hamburgo por una sucia avenida de veinticuatro carriles por sentido; entre ellos existen, además de las anchas constelaciones de vías de ferrocarril, canales estrechos por donde navegan petroleros gigantes: las inmensas industrias contribuyen a mantener el aire siempre gris, alcanzándose índices de contaminación que hacen difícil la vida.

En la periferia, las inmensas avenidas desahuciadas sirven de escenario para practicar el deporte local, variedad híbrida del fútbol y del baloncesto. Los jugadores realizan los relevos triangulando entre los automóviles abandonados, y, a través de túneles, callejuelas y canales, deberán encestar, ya en el centro de la ciudad, en los balcones poblados de flores amarillas. Los partidos duran jornadas enteras y los equipos están formados por docenas de componentes; el trofeo es recibido de manos de Paco Nadal.

Finalmente, el puerto se alza en edificaciones y esculturas suburbiales rodeadas de agua, y el tráfico de pasajeros está ordenado mediante infinidad de remolinos y corrientes, de modo que las personas sólo tienen que dejarse llevar por los flujos de sucia agua ascendente y descendente hasta llegar a los apeaderos y agarrarse a las boyas.

domingo, 14 de octubre de 2007

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: MADRID

Las azoteas de los altos edificios, que se comunican unas con otras por pequeños puentes y en las cuales existen arenosas laderas y anfiteatros, constituyen la parte más animada de la ciudad. La atracción más buscada por los turistas se encuentra en el rascacielos de mayor altura, y consiste en el alquiler de unas chaquetas de plástico que permiten a las personas arrojarse a la calle sin matarse desde arriba del todo, pues el material desconocido hace que reboten al llegar al suelo. Hay también una zona muy peligrosa, también en lo alto, en la que mueren cientos de personas al día, puesto que las bandas callejeras, compuestas por seguidores de la Juventus de Turín, se dedican a atacar indiscriminadamente arrojando cuchillos.

lunes, 10 de septiembre de 2007

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: BARCELONA

Los vecinos flotan como astronautas sobre el centro histórico y, entre los adosados románicos, blancos y rosas, asciende el agua. Abajo, en la zona antigua, los muros grises sustituyen a los edificios, en calles de no más de un metro de anchura por las que nunca pasea nadie. Siempre es de noche en esta parte de la ciudad.

Los hoteles, rascacielos de cristal iluminado, se levantan desde zanjas cuadradas entre cañas de bambú. En el ensanche, ya en la zona diurna, hermosos adornos del mejor Demetrio Ribes. Desde la selva se visualiza el parque de atracciones y, desde la playa, que está en la parte más alta, dos gigantescos edificios octogonales cuya situación nadie conoce.

domingo, 26 de agosto de 2007

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: MARSELLA

Esta ciudad no se encuentra en la costa mediterránea, como comúnmente se piensa, sino que para llegar a ella hace falta adentrarse en el continente navegando río arriba el Saona, hasta bien entrados los Alpes franceses.

Marsella es uno de los puertos fluviales más importantes del este de Francia. A través del gran canal está comunicada con las principales ciudades de la zona: Lyon, Ginebra, Lausana, Turín. Pero también es muy popular entre la juventud la opción de usar el río pequeño.

El río pequeño flanquea la parte este de la ciudad, opuesta al barrio principal y al gran canal, en la zona donde comienzan las montañas. En el él operan pequeñas compañías regionales que todavía utilizan barcos de vapor para enlazar la ciudad con todos los pueblos del centro de Europa. Las tarifas de estas compañías suelen ser muy económicas y el ritmo pausado de los trayectos permite un disfrute más relajado del paisaje alpino. El sistema para informar a los pasajeros de los diferentes trayectos y destinos que existen asigna a cada línea el nombre de una actriz famosa, como por ejemplo Judy Garland, Rita Hayworth y Audrey Herpburn. Los lugares donde se hace el transbordo llevan el nombre de películas en las que aparecen las actrices que dan nombre a las líneas que se cruzan en ese punto, resultando que a menudo algunos turistas incultos equivocan su destino.

Además de los cruceros fluviales, otro atractivo de la ciudad es el fútbol, pues incluso alrededor del centro histórico existen innumerables praderas verdes que se pueden utilizar para lanzar penaltis. Así que una de las principales actividades turísticas es echar una pachanga mientras se espera al siguiente barco. De hecho, casi todos los mochileros que pasan por la ciudad llevan consigo su propio balón.

En cuanto a la gastronomía, la comida tradicional de Marsella es la paella, y de hecho hay puestos callejeros por doquier que venden in situ raciones de ese plato valenciano En la avenida principal que flanquea el gran canal, junto al centro comercial, hay una escultura, más alta que cualquier edificio de la ciudad, que representa una paella de pollo y conejo puesta en posición vertical.

martes, 7 de agosto de 2007

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: EL BARRIO DE PATRAIX

En el barrio de Patraix se oculta el mayor complejo de edificios neogóticos del mundo, unos edificios que pocas personas han visitado y de cuya existencia casi nadie sabe -pues de hecho, no figuran en los registros municipales ni en ninguno de los planos de la ciudad-. Los pocos que los han visto lo han hecho por casualidad, siempre de madrugada, cuando las calles de Patraix se encuentran desiertas. Uno va conduciendo por cualquier avenida del barrio, y sin darle importancia, empieza a pensar de repente en un edificio que acaba de ver, un extraño bloque de apartamentos con aspecto de iglesia de barrio. Apenas lo ha visto de refilón, en una bocacalle que ha dejado atrás hace unos segundos; mas por mucho que intenta recordarlo, no le suena que esa construcción estuviera allí el día anterior, así que en un principio decide volver y fijarse mejor. Pero luego se dice que probablemente la iglesia en cuestión ya estaba allí desde hace mucho tiempo, y que simplemente no se había fijado en ella. De manera que acaba yéndose; y no vuelve a pensar en el asunto nunca más.

Pero si por el contrario cambia de opinión y da marcha atrás, o aparca el vehículo para dirigirse al sitio a pie, cuando llega a ese lugar no descubre un edificio con aspecto de iglesia gótica, sino multitud de ellos. Al principio se hallan dispersos, separados los unos de otros, entre las casas ordinarias del barrio, la mayor parte de las cuales no tienen ningún valor estético, histórico o artístico. Sin embargo, conforme uno se adentra en la zona oscura de Patraix, cada vez hay más ejemplares de esas especies de iglesias cada vez más grandes, hasta llegar a un punto en que todas las manzanas están ocupadas por una yuxtaposición de catedrales neogóticas iluminadas, sin que se vea ninguna otra construcción de ningún tipo, y finalmente hay enormes polígonos industriales formados enteramente por catedrales apiñándose las unas contra las otras. Se llega a una gigantesca plaza ovalada en la cual no sólo los edificios que la flanquean son catedrales de estilo neogótico, sino que además la propia plaza está separada de la estrecha calle que la rodea por una valla rematada por pináculos. Pues bien, al otro lado de la valla, en medio de la plaza, se alza una construcción de tamaño descomunal, monstruoso; una construcción de una magnitud infinitamente mayor que el resto de las catedrales o que cualquier rascacielos del mundo: una especie de catedral de catedrales. El pórtico de esta iglesia permanece siempre abierto, pero el silencio que se intuye dentro es tan sobrecogedor, y la oscuridad que se vislumbra tan espantosa, que se duda que alguien haya alguna vez osado entrar en ese edificio.

A partir de ahí sólo queda abandonar la ciudad y dirigirse a la periferia de la misma, ya en la zona diurna. El límite de la ciudad lo marca el mercado central, en cuyas modernas cristaleras de negro vidrio hay letreros en los que se muestran, con letras escritas en rayos láser, las ofertas del día. Desde el mercado central se puede cruzar, por un débil puente de juncos, al otro lado del caudaloso río Turia, donde se encuentra la última parada de autobús. Alrededor de la parada hay una ruta ecológica que los turistas recorren a pie y en la que se puede visitar la flora y la fauna local en su hábitat natural, destacando animales exóticos de todo tipo, como llamas, cebras y un león que habla, y también algunas aves prehistóricas que han sobrevivido al transcurrir de los siglos.

domingo, 22 de julio de 2007

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: VLISINGEN

Los dos edificios ondulados, cada uno en un lado de la calle constelada de mercaditos, son de color marrón hostil, tienen dieciséis pisos de altura y sus fachadas se prolongan sin interrupción durante varios kilómetros; en tal calle estrecha que parece una serpiente no entra mucho el sol, y los vecinos de una y otra acera están muy en contacto gracias al extraño panal que forma la profusión de balcones con extraños cuadrados oscuros en simetría; todo, incluso el autobús de dos pisos que hace el trayecto de un lado a otro, da la impresión de una rara jovialidad vespertina. La línea de ferrocarril, llena de cables de alta tensión y de postes eléctricos, se usa de carretera a través del burdel pirata en el que se sirven bocadillos de cebolla, aceitunas y paté de camello. Del puerto en donde siempre es de noche parten modernos ferris con montañas en el interior que ascienden por Irlanda a través del canal a cuyos lados hay áridas cordilleras con paneles publicitarios en lengua castellana. La ciudad de Segovia, que es totalmente nocturna, tiene por calles bulevares de agua o de césped y edificios rectangulares también de dieciséis alturas.

viernes, 29 de junio de 2007

CIUDADES QUE NO FIGURAN EN NINGÚN MAPA: TOLEDO

Esta pequeña ciudad británica, una de las menos turísticas de Castilla, está edificada sobre un abrupto cerro. Algunas de las casas de Toledo tienen varios siglos de antigüedad y están hechas de piedra negra, pero la mayoría son fincas normales, más bien feas, construidas durante el siglo XX. En el barrio más alto de la ciudad, los edificios, que se entremezclan por doquier con las murallas y las torres del castillo, están tan apiñados que dan la sensación de haber sido construidos directamente los unos sobre los otros, pujando caóticamente hasta alcanzar la cima del cerro a la altura del Alcázar, espectacular construcción que recuerda a los castillos de Transilvana. Mientras que la parte exterior de al ciudad es enteramente peatonal, en el subsuelo existe una amplia red de túneles por los que discurre todo el tráfico rodado de Toledo: en ese hueco interior de la montaña hay cientos de calles con sus propias aceras, comercios de todo tipo, zonas peatonales, grises bulevares, sucias carreteras, hermosas plazas. Todos los túneles están construidos en un recio estilo gótico flamígero castellano, con bóvedas nervadas y ventanales y vidrieras donde es posible.

Durante el fin el siglo pasado el gobierno temía un atentado del IRA en esta parte subterránea de la ciudad que los vecinos utilizan para desplazarse y trabajar tanto o más que la que se encuentra al aire libre. La explosión de una bomba aquí hubiera hecho que todo Toledo se viniera abajo, principalmente el casco viejo, con el cerro central sobre el que se asientan el Alcázar y los otros monumentos. Por eso los vecinos vivieron esta época en un estado psicosis continuo, y por eso encontramos todavía pintadas y grafitis escritos con muy mala idea por los jóvenes más radicales de la época, mofándose y aterrorizando a sus conciudadanos con mensajes como “!catapumba!”,”!pang!”,””!cataclax!”, o ”!que la ciudad se nos cae encima!”, todo ello mezclado con las habituales consignas y murales del Ejército Irlandés Republicano.