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jueves, 22 de julio de 2010

LA ECONOMÍA COMPETITIVA

Al parecer en los últimos meses está aumentando el número de empresas japonesas que cierran sus fábricas chinas, en donde la mano de obra por lo visto ya no es lo suficientemente barata, para largarse a Bangladesh, un país del que yo últimamente no tenía noticias pero que en los años 80 era considerado uno de los países más pobres del mundo, con una economía que, que yo sepa, dependía casi totalmente de la solidaridad de Sting, Bono y Bob Gueldoff.

No sé si quedará ya algún país más pobre que Bangladesh, así que supongo que el siguiente paso de los capitalistas idiotas será intentar amaestrar monos para que trabajen gratis en sus fábricas. Por supuesto, lo que nunca sabrán los pobres monos ni los economistas que defienden el capitalismo salvaje es que con sueldos miserables !la gente compra menos!, y por lo tanto la economía empeora, el mercado se achica y hacen falta más competitividad y reformas para que la economía empeore más, y así vamos por un camino que nos conduce de vuelta al siglo XIX.  La cantidad de pordioseros en Japón ha crecido en los últimos años a un ritmo espeluznante.

En esos últimos años se ha impuesto, no sólo en Japón sino también en toda Europa, cierta teoría económica. Una teoría totalmente acientífica y además absurda, que viene por cierto de los Estados Unidos, uno de los países más atrasados del mundo, con una sanidad pública que compite con Nigeria y Paraguay y con centenares de miles viviendo en cajas. Esa teoría económica dice que para que la economía mejore, hay que reducir el gasto público, privatizar empresas, disminuir salarios, liberalizar, bajar impuestos a los ricos y a las grandes empresas, etc.

Huelga decir que  esa teoría es totalmente falsa y que si se difunde todos los días en todos los periódicos y emisoras de radio es porque beneficia a los cuatro o cinco multimillonarios dueños de los todos los periódicos y emisoras de radio. De hecho, nunca lo leerás en el País ni el Mundo, pero la lista de los países que más han crecido económicamente en la última década la lidera China y en segundo lugar Venezuela, y después vienen países como Bolivia, Cuba, Argentina, Rusia, !países todos ellos que están haciendo justo lo que los economistas dicen todos los días en televisión que es malo para la economía! 

Pero es que demás, si la economía mejora es para que la gente viva mejor, tenga más salarios, más asistencia social, becas, etc. ¿no? Parece mentira que ningún gobierno, periódico, político o economista europeo haya entendido lo siguiente. Si tengo que recortar mi salario, aumentar mi horario laboral, renunciar a prestaciones sociales, suprimir becas, aceptar la sanidad de pago, aumentar la edad de jubilación, etc. para que la economía sea más competitiva y mejore la economía. !Entonces prefiero que no mejore la economía!

Creo que hay algo más fácil, mucho más fácil. En lugar de todas las reformas, lo que habría que hacer para empezar a recuperarnos es coserle la boca a todos esos listillos a sueldo.


lunes, 8 de febrero de 2010

UN ESTADO FALLIDO

La corrupción de la clase política está tan generalizada que se extiende hasta abarcar, casi sin excepción, a todas las administraciones públicas y a todos los partidos con representación parlamentaria. El gobierno ha sido completamente subvertido por una clase dominante formada por especuladores, políticos sin escrúpulos, caciques locales o regionales, empresas multinacionales, gupos mediáticos, conglomerados económicos semimafiosos, potencias extranjeras y banqueros, todos los cuales dominan a su antojo la vida política nacional y los medios y dirigen el rumbo económico del país en función de sus propios intereses económicos. Los propios causantes de la crisis económica que tiene paralizado al país piden a través de sus todopoderosos medios de comunicación más ajustes sociales, más flexibilidad laboral, menores impuestos, privatizaciones y retraso de la edad de jubilación, para seguir aumentando sus beneficios económicos y que las consecuencias del desaguisado recaigan sobre los hombros de los trabajadores y de la gente humilde. La prensa y la televisión, igual que en las peores dictaduras, son totalmente complacientes y dóciles con el sistema, con los intereses del capital y, en resumen, con los poderosos. El paro alcanza cifras dignas de las naciones más subdesarrolladas del tercer mundo, llegando casi al 50 por ciento entre la juventud, una juventud ya totalmente alienada, complaciente y desmovilizada después de varias décadas de propaganda neoliberal, consumista y procapitalista. Solo queda la esperanza de que el país sea invadido por una potencia extranjera que ayude a formar un gobierno de transición lo suficientemente fuerte como para desmantelar la corrupción, juzgar a los culpables e instalar un nuevo sistema político al servicio de los ciudadanos y no de las élites, un nuevo sistema que pueda solucionar los graves déficits que sufre el país. No estamos hablando de Irán, ni de Cuba, ni de Siria, ni de Corea del Norte, ni de Venezuela.  

miércoles, 24 de diciembre de 2008

CÓMO SALIR DE LA CRISIS DE MANERA SIMPLE Y EFECTIVA: EL SISTEMA QUE TODOS LOS MEDIOS TRATAN DE SILENCIAR


Una de las primeras cosas que me recomendó el gobierno japonés cuando me vine a vivir a Osaka es que me diera de alta en la seguridad social, pues una estancia en un hospital japonés cuesta varios miles de euros al día, así que si no tienes un seguro los hospitales se niegan directamente a aceptarte por miedo a que te vayas sin pagar. Si te afilias a la seguridad social, sin embargo, la sanidad publica sigue sin ser gratuita pero el precio deja de ser abusivo, y además la afiliación tampoco es gratis, sino que hay que abonar una cuota que para los extranjeros es alrededor de unos 10 € al mes (para los japoneses es más caro), que se sueltan de golpe, con una periodicidad trimestal.

Dado que el proceso de inscripicón dura varias semanas, el estar todo ese tiempo sin cobertura médica fue causa de cierta preocupación, pues cualquier mínimo percance que exigiera una hospitalización habría significado mi ruina económica, o quizás incluso la muerte. Durante ese tiempo, ciertos dolores de muelas que traía de España y que no fueron sometidos a tratamiento por falta de tiempo, se curaron repentinamente al llegar a Japón y averiguar cómo funcionaba la sanidad en ese país, con lo cual sospecho que, como afirman muchos expertos, el origen de algunas enfermedades físicas es en parte psicosomático o inducido por el propio organismo, que también tiene capacidades autocurativas, como bien saben los chamanes aztecas, y también los curanderos místicos austro-húngaros que habitan desde épocas ancestrales en el Kurdistán malayo. Básicamente, mi mente llegó a la conclusión de que era mejor arreglárnoslas por nosotros mismos que pagarle una estancia en Hawai a un dentista japo, así que los dolores desaparecieron como por arte de magia y ha raíz de ello me vino a la cabeza una ingeniosa idea.

De manera que ahora el capitalismo mundial ha entrado en crisis, por culpa de los especuladores sionistas de Wall Street y de la City de Londres, y aquí en España por culpa de unos banqueros que han jugado al bingo con los ahorros de los ciudadanos, de unos gobiernos y ayuntamientos de todos los signos que han fomentado la burbuja inmobiliaria o que han mirado a otro lado, de una prensa servil que ha manipulado a la población hasta hacerla creer que éramos un país próspero y democrático cuando en realidad era y es un secreto a voces que la corrupción es generalizada en todos los niveles de nuestro sistema (sistema que además que se basa en premisas absurdas y acientíficas como que el crecimiento infinito es posible aún cuando los recursos en los que éste se basa sean limitados), y finalmente de una población que ha preferido autoengañarse y apoyar ese modelo corrupto pensando que se enriquecería por arte de magia, comprándose una casa a la que quedaría esclavizado de por vida, pero eso sí, la casa aumentaría de valor milagrosamente al cabo de los años, haciendonos ricos de repente, aunque nadie supiera muy bien por qué.

Pues bien, como lo mejor es no cambiar nada y echarle la culpa a Zapatero o a Bush y continuar siendo imbéciles, mi experiencia japonesa me ha dado una idea para mantener el sistema sin tener que despedir a miles de trabajadores. Se trata crear otra burbuja especulativa igual de absurda que la anterior pero mucho más efectiva, que se conseguiría suprimiendo la seguridad social gratuita durante varios meses, y volviendo rápidamente con ello al superávit en las cuentas públicas. Aunque nunca he sabido muy bien por qué para un tipo que tiene un yate y dos Mercedes la sanidad tiene que ser gratis, esta vez se trataría de decirle a toda la población española que a partir de ahora la sanidad pasa a ser de pago (aunque en realidad sería mentira, seguiría siendo gratuita). Así, hasta que se descubriera la verdad, mucha gente se curaría a sí misma o dejaría de ir al médico para tonterías durante ese periodo, y sólo irían los que de verdad lo necesitaran. Con esa medida, ahorraríamos en poco tiempo una cantidad ingente de dinero en tratamientos, que emplearíamos en crear una nueva burbuja mucho mejor que la anterior.

Por ejemplo, podríamos construír un monorraíl gigante que diera la vuelta a todo el territorio español y que volvería a aumentar el precio del suelo en los sitios por donde pasara, y así crearíamos empleo y riqueza y daríamos alas a todos los zaplanistas que se han quedado ociosos por la crisis, o podríamos levantar un sistema de ferrocarriles metropolitanos subterráneos que uniera todos los pueblos de España, o directamente podríamos montar cientos de fábricas de coches que aunque no hagan falta para nada darían empleo, los coches que fabricáramos los reventaríamos directamente tirándolos por un barranco, así tendríamos que crear de nuevo más coches, !más empleo! y de paso el festival revientacoches atraería a todos los guiris borrachos del mundo, atraería más turismo que Fallas y San Fermín juntos. O si mi plan fuera seguido a nivel mundial, quizás conseguiríamos el dinero sufiente para investigar la manera más de transladarnos a otro planeta y arrasarlo también.

Por supuesto, eliminar la cobertura médica gratuita sería bastante impopular y la gente saldría a la calle a manifestarse, pero para eso están los ejércitos, para reprimir a manifestantes enfervorizados, no para repartir caramelos en Afganistán ni para para ayudar a las niñas bosnias a peinar a sus muñecas.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

CUANDO EL EURÍBOR VOLVIÓ A BAJAR EN EL AÑO 2017 (POR CULPA DEL TERILLAS)

Eran tiempos de mierda para las familias y los familios que todavía vivían en la España del año 2017; con el euríbor al 9 por ciento, cada pareja tenía que gastar el 95 por ciento de ambos sueldos combinados para pagar la casa, y el resto servía para comprar productos básicos de supervivencia o para alquilarlos, de hecho ya existía un boyante mercado de papel de vater usado y otro de las sobras de la comida de los ricos, que eran vendidas por la tarde en las plazas mayores de los pueblos e incluso habían surgido franquicias yanquis que explotaban ese mercado.

La jornada laboral era de 65 horas diarias. Eso ocurrió porque los europeos sólo tomaban las calles para celebrar las victorias de sus equipos de fútbol preferidos; de manera que las élites de Bruselas, sorprendidas por la nula contestación ciudadana a la jornada de 65 horas semanales, habían decretado también la jornada de 65 horas diarias. Y dado que era imposible trabajar tantas horas al día, las que faltaban para llegar a la cifra de 65 eran descontadas de las vacaciones de cada trabajador, de manera que éstos se habían convertido en esclavos de las grandes empresas, disponibles 365 días al año por un sueldo cada vez más bajo.

La economía estaba tan arruinada que los bares de tapas que no eran para las élites sólo ofrecían con la cerveza, -incluso en ciudades como Santiago, Granada, o León- una tapa de cuatro o cinco granos de arroz blanco. Ese arroz era cultivado en los campos cibernéticos de una multinacional valenciana operada por robots. Los robots disparaban rayos láser a los harapientos que no podían pagarlo e intentaban sustraerlo para alimentar a sus familias.

Pero la máxima preocupación de los españoles seguía siendo si el Madrid ficharía o no a Cristiano Ronaldo !Ese verano parece que sí que iban a conseguirlo! Aunque exceptuando a los políticos y a los directivos de las grandes empresas y de los bancos, la vida fuera extremadamente miserable para el poble, con los precios de los alimentos duplicándose cada mes cuando los datos de la inflación que daban los telediarios eran siempre del 2 coma algo. Por cierto, el gobierno había dejado de gobernar hacía mucho tiempo, limitándose a alguna prohibición absurda de vez en cuando para que no se notara, como la de prohibir ir en monopatín por la acera y también un montón de leyes protegiendo los derechos de los chimpancés y por la igualdad de género. Y, como no, nuevos impuestos a favor de Ramoncín y la SGAE. Alguna ley sin demasiado contenido real pero que enfurecía a la iglesia también solía caer con cierta regularidad.

Pese a que la clase media prácticamente había desaparecido de España, Zapatero se mantenía en el poder en coalición con los nacionalistas visigóticos moderados, los ultraderechistas de izquierda, varias asociaciones de amas de casa de Andalucía y el gremio de ganaderos bizcos asturianos. Y por supuesto, Rajoy seguía siendo el peor líder de la oposición de la historia, más aún después de veintitantos años sin poder desbancar al inútil de ZP del gobierno.

En esa tesitura estaba el presidente del Banco Central Europeo, tratando de decidir si bajaría los tipos de interés un punto al día siguiente, si los dejaría tal como estaban (al 9 por ciento), o si los subiría un puntito (al 9´1) para robar un poquito más a los pobres y enriquecer a los banqueros. Una subida más pondría el euríbor tan alto que la economía de las familias españolas se iría inmediatamente al traste, y ya no daría ni para pagar el arroz modificado genéticamente. Pero ayudaría a los bancos, cuyos beneficios ese año sólo habían aumentado en 237 mil millones de euros en el primer semestre del año -un 1,1% menos que el primer semestre del año anterior-, cifra que había hecho sonar las alarmas entre las élites. Y por supuesto, había que ayudar a los bancos porque si caían afectarían al resto de la economía.

Así que aunque en un principio había pensado en dejarlo todo igual, al final el presidente del BCE decidió contentar a sus amigos de las élites y subir los tipos al 9´1, lo que significaría otro aumento del euríbor y la desaparición definitiva de la clase media española. De manera que el presidente del BCE comunicó la cifra del 9,1 a su secretaria por la tarde para que la diera a conocer a la prensa y que todos los medios de comunicación lo publicaran a la mañana siguiente. La secretaria se la transmitió a su asistente, su asistente a la jefa de comunicación, ésta al segundo jefe de comunicación, el segundo jefe de comunicación a la becaria adjunta a su departamento y la becaria adjunta al Terillas, que estaba en ese momento de turno de noche como estudiante de alemán en practicas laborales en el distrito financiero de Franckfurt.

De la mente infalible del Terillas dependía las hipotecas de varios centenares de millones de europeos. El Perillas sólo tenía que teclear 9´1 en su ordenador, apretar el enter, y el dato sería transmitido inmediatamente a todos los periódicos y bancos de Europa, que a su vez ajustarían automáticamente sus préstamos de interés variable a esa nueva subida, la cual repercutiría directamente sobre las hipotecas, haciéndolas aumentar hasta un extremo intolerable.

Perillas ya tenía el dedo sobre la tecla del 9, pero en ese momento se levantó a tirarle los trastos en un alemán pésimo a su compañera de departamento. Luego estuvo 10 minutos persiguiendo a una mosca por la oficina hasta que se calmó y volvió a su lugar de trabajo para por fin iniciar su única faena de esa noche. Sólo que se equivocó y que no se sabe bien por qué tecleó 0,19 en lugar de 9,1.

No es que la tarea que le habían asignado fuera muy difícil, pero hay que tener en cuenta que se trataba del Terillas; en ese momento nuestro personaje tenía abiertas en la pantalla de su ordenador 5 ventanillas de conversación del messenger, dos páginas webs de compra y venta de motocicletas usadas y el blog del Chino Muerto, escrito en correcto castellano, que regala un billón de euros y alquila pisos a un euro.

Así que la bajada de los tipos de interés al 0,19 de golpe se transmitió a todos los bancos del Europa, y el euríbor y por tanto las hipotecas se recalcularon a partir de la mañana siguiente en relación a esa cifra. Al principio nadie pareció darse cuenta de la mayor bajada de tipos de la historia porque las portadas de los periódicos se generaban automáticamente: "El BCE sorprende y baja los tipos al 0,19" (Si el Perillas hubiera tecleado 9,1 la portada generada automáticamente habría sido: "El BCE sorprende y sube los tipos al 9,1%), y también porque la gente leía los periódicos sin pensar, y los telediarios los presentaban androides que nunca decían su opinión ni cuestionaban las noticias, pues una computadora de Washington se las enviaba directamente a su cerebro electrónico y ellos las decían tal cual.

Así que gracias al error del Teris las hipotecas bajaron de tal manera que mucha gente que estaba pagando 2000 € al mes pasó a pagar menos de 400; de repente, el populacho tenía pasta para gastar, era como si se hubiera hecho ricos de la noche a la mañana. Hubo gente de a pie que se gastó los 1600€ al mes que se ahorraba en contratar cinco hipotecas a interés fijo y pasó a ser dueño de 5 pisos por la misma cuota con la que antes sólo pagaba uno. Los bancos tenían que conceder hipotecas a un interés que no les era rentable porque el euríbor oficial era absurdamente bajo gracias al Terillas y los bancos siempre anunciaban euríbor + algo y ahora tenían que cumplir, habían caído en su propia trampa.

Por descontado, todo ello provocó una crisis en el sistema bancario de la que éste jamás se recuperó, habiendo perdido de golpe el 90 por ciento del dinero que robaba mes a mes a los ciudadanos. Cuando quisieron recuperar la normalidad y aumentar de nuevo los tipos una semana después, era demasiado tarde y se fueron todas las grandes empresas de la mano a pique, lo cual fue una nueva bendición para la plebe española, pues significó que un montón de gente que había abierto negocios o comprado pisos o tierras pidiéndole un crédito al banco o a un mafioso no tuvo que devolver ese crédito porque el banco había quebrado y sencillamente ya no existía. ( Si bien, justo antes de caer, las élites consiguieron detener y encarcelar al Terillas.)

El resultado de aquello, como acabamos de ver, fue desastroso para el sistema bancario y para los millonarios, pero la economía de la gente normal subió como la espuma de repente, pues el dinero que antes se quedaban los bancos a final de mes pasó de la noche a la mañana a la economía real. Pese a que normalmente, la entrada de liquidez provoca inflación, en este caso ocurrió lo contrario. Como las cajas registradoras de todos los comercios estaban a reventar de billetes, las empresas bajaban continuamente los precios porque no tenían espacio físico para almacenar tantos papeles.

La clase política española desapareció de golpe. No es que hubiera una revolución y que la gente decidiera de repente levantarse contra ZP y Rajoy y darles su merecido; lo que ocurrió es que como sus apoyos mediáticos y los grupos que les ayudaban se extinguieron, los políticos se dejaron de oír y acabaron por perder cualquier relevancia.

La gente fue feliz en un primer momento, aunque luego las envidia les empezó a corroer, porque aunque gozaban de muchos bienes materiales, su única preocupación era tener muchos más aún que el vecino.

Hubo unas elecciones a las que sólo se presentaron el Chino Muerto y el Perillas, recién salido de la cárcel y aclamado como un héroe en todas las plazas de la España profunda.

Y el Terillas se convirtió en el Presidente del Gobierno con mayoría absoluta, y fue mucho mejor presidente que ZP.

Aunque eso no es mucho decir. De hecho acabo declarándole la guerra a Nepal.

Pero eso es otra historia, y quizás en el futuro tenga tiempo para inventarla.

viernes, 29 de agosto de 2008

DIMITRI ORLOV

No suelo dedicar artículos de mi blog a recomendar artículos de otros, pues El Chino Muerto es tan excelente y abarca tal riqueza temática que su lectura produce en el alma un estado de felicidad verdadera y completa, a la vez que suministra al espíritu humano toda la variedad de ingredientes culturales, políticos, y humorísticos que éste necesita para crecer y enaltecerse. Mis lectores alcanzan de esa manera una vida plena y satisfecha, que se deleita en la contemplación de las verdades celestiales emanadas de la deslumbrante verdad de mis textos y de la prodigiosa geometría de sus irrefutables argumentos, verdadero nexo de unión con la divinidad y con las formas Inmutables de las que la Naturaleza es reflejo.

Sin embargo, de vez en cuando me encuentro algún texto interesante no escrito por mí, y que resulta interesante por reflejar algún aspecto de la realidad del que no tengo conocimiento de primera mano. El texto actual es de un tal Dimitri Orlov, un exiliado soviético que vive en los Estados Unidos pero que conoció directamente la gran crisis que se vivió en la Rusia de los años 90 y que provocó que de un día para otro el país dejara de funcionar, los supermercados se vaciaran de productos, las gasoferas dejaran de tener gasolina y que cosas tan básicas como la calefacción o el agua caliente dejaran de existir durante un periodo de varios años.

En este artículo, el tal Orlov encuentra grandes paralelismos entre el momento previo a esa gran crisis y la situación actual de los Estados Unidos, y afirma con todo el convencimiento y una serie de argumentos bastante plausibles por qué un inminente colapso del Imperio yanqui es casi inevitable. A continuación da una serie de valiosos consejos para sobrevivir en una economía colapsada tras un evento de tal magnitud.

Además de lo útiles que resultarán esos consejos para cuando ese tipo de crisis ocurra en España (puede que dentro de bastante poco), el texto en sí es un placer porque está muy bien escrito y hace gala de un extraordinario sentido del humor (negro) a la hora de narrar con todo detalle la vida de los rusos de después de la gran crisis y de explicar cómo tuvieron que buscarse la vida para salir adelante en una época en la que prácticamente volvieron a la Edad Media de un día para otro. En los últimos apartados, compara el grado de preparación de la sociedad soviética de antes de esa gran crisis con el grado de preparación de la sociedad americana actual, que lo tiene mucho más crudo dado su mayor dependencia energética, dispersión urbanística, individualismo y ausencia de estructuras comunitarias y de transporte público.

Al final del texto, el autor deja una inquietante pregunta. ¿A cuál de los dos países se parece más tu país?

martes, 26 de agosto de 2008

CONSEJOS PARA DESPERDICIAR DINERO PÚBLICO DE MANERA RÁPIDA Y EFICAZ. PRIMERA PARTE: SUBVENCIONES A LA CULTURA

Una de las maneras de desperdiciar dinero público que más enigmática y estrafalarias me ha parecido siempre es la de dar subvenciones a la cultura. Algo así como: "Tire el dinero público a la basura. Déselo a los artistas"

La verdadera cultura y el arte siempre la han hecho tipos bohemios que vivían al margen de la sociedad y la despreciaban, a veces con todas sus fuerzas. Tipos como el Profeta Azul, quien -por ser sin duda un adelantado a su época-, sufre la incomprensión y el desprecio de toda la sociedad y recibe insultos a diario en su blog, y pese a haber escrito el mejor libro del mundo, sólo ha vendido dos ejemplares y vive en un cuchitril sucio y mal amueblado, en un barrio de mierda, con vistas al peor parque de la ciudad.

El arte no se puede fomentar con ayudas o premios o becas sino todo lo contrario, eso lo sabe hasta un imbécil, precisamente porque el arte se mueve en el terreno de lo intangible y se opone al capitalismo y al materialismo. Pretender apoyar el arte lanzándole dinero por encima no consigue otra cosa que corromperlo o desvirtuarlo.

Si lo que se quiere de verdad es fomentar el arte de calidad, el Estado lo que tendría que hacer es censurar a los artistas, perseguirlos, golpearles, robarles el dinero, meterles en la cárcel aleatoriamente de vez en cuando, para acrecentar su rabia y su dolor y sus ganas de oponerse a nuestra sociedad de mierda utilizando para ello sus creaciones artísticas.

Los ministerios de cultura, en vez de desperdiciar los fondos públicos apoyando a tipos que carecen totalmente de talento artístico como Almodóvar, la SGAE o Bisbal, deberían limitarse a a gestionar los museos y las bibliotecas del Estado y a restaurar edificios históricos (aunque sería incluso mejor y más barato dárselos al pueblo para que el pueblo mismo se ocupara de ellos, utilizándolos para realizar actividades culturales no subvencionadas y ocupándose de su mantenimiento: así conseguiríamos una sociedad más creativa y más sana y nos ahorraríamos pasta.)

El talento crea obras de arte de la nada, sin presupuesto, como las películas de Sueling Productions o La Trilogía del Comité, obras maestras del cine que se rodaron con costo cero; para escribir una poesía de calidad o un buen cuadro sólo hay que tener ingenio y creatividad, no hace falta pasta. La pasta tiene que estar para construir hospitales, escuelas, líneas de tren, y para perseguir a los asesinos y a los skin-heads que apalean mendigos, no para apoyar películas españolas que nadie quiere ver.

Gastar millones de euros apoyando al cine español para que compita con el yanki en hacer películas que hacen a la gente más subnormal es una idea propia de subnormales. Además de que el cine yanki ya es basura de por sí y el cine español, por lo tanto, es mucho peor.

Ídem para festivales absurdos y gastarse millones de dólares europeos en traer a Madonna cuando en España existen miles de artistas de calidad que se mueren de hambre y lo harían gratis a cambio de la oportunidad de promocionarse. Tendría que haber festivales todos los días del año en todas las ciudades, utilizando como escenario el sinfín de monumentos maravillosos con los que cuenta España: teatros romanos, monasterios, castillos, plazas del centro histórico.

Se trataría de festivales gratuitos, con artistas jóvenes que estarían encantado de tocar para los jubilados cada domingo en escenarios de tanta belleza sin pedir nada a cambio, e incluso puede que algún músico famoso también se apuntara.

Y si realmente quieren desperdiciar el dinero público apoyando absurdamente el arte, dénmelo todo a mí, y les empapelaré el casco viejo de todas las capitales de provincia de España con mi blog, o haré una película surrealista porno de 3 años de duración llena de efectos especiales y de poemas en francés escritos por mí mismo, o trasladaré todos los monumentos y edificios históricos de España a una sola ciudad, que se convertirá automáticamente en el mayor atractivo turístico mundial.

sábado, 23 de febrero de 2008

QUÉ CARO ESTÁ TODO

Estos últimos quince días han sido gloriosos desde el punto de vista de un pordiosero como yo que aspira a vivir exlusivamente de ayudas estatales. La semana pasada fui dos veces gratis al cine para disfrutar de sendas películas excelentes que proyectaba el instituto francés de mi ciudad; películas bien narradas, con actores de verdad y diálogos que no ofenden al intelecto, todo lo contrario que las películas yanquis para subnormales que se estrenan en los cines comerciales y que la gente paga ya casi 10€ por ver.

El día siguiente vi una obra de teatro, bastante buena también, porque un buen amigo mío era el actor principal y me regaló dos entradas. Esta semana he acudido a un cocktail que organizaba un absurdo periódico deportivo local y en el que regalaron canapés y bebidas alcohólicas a mansalva; también he disfrutado, por supuesto por la patilla, de un concierto de uno de los pianistas españoles con más futuro, un tal Mario no sé qué con pinta de pijo. También sin pagar, como a todo lo que voy, un espectáculo junto a la catedral de unos artistas franceses que combinaban humor, baile contemporáneo y magia. Eran realmente buenos.

Todos los días hay algo, hasta un concierto de lavadoras, y eso que aún no ha llegado la primavera y que vivo en una ciudad en la que la cultura no importa, pues el deporte preferido es especular. Degustaciones gastronómicas, teatre al carrer, talleres para jubilados, desfiles, pasacalles, conciertos de jazz, cine d´estiu, exposiciones temporales, música popular, algo diferente cada día, !cultura! Así que cada día practico o contemplo actividades diferentes, me divierto, me emborracho y me culturizo; soy feliz , gastándome cada vez menos dinero, ya prácticamente no me gasto nada.

Puedes aprender un idioma por 50€ al año en la Escuela Oficial de idiomas, yendo un par de días a la semana, y hay un montón de cursillos oficiales gratis donde puedes hacerte amigo de un montón de parados y de jubilados o encontrar la mujer de tu vida; puedes incluso ir a manifestaciones, son divertidísimas, hay música y canciones, y de paso quizás consigas que dejen de pisotear los derechos de las ancianas y de los colectivos ultraderechistas de tu comunidad autónoma.

Hay gente que se pasa el día quejándose de lo caro que está todo, como que el pan ha subido 30 céntimos en lo que va de año; pero ellos siguen gastándose cada finde 50€ sólo en farlopa, y van a cenar a restaurantes que cobran 40€ por comensal, cuando podrían hacerlo en casa por menos de 5€, o podrían ir a mediodía y comer de menú lo mismo por 8€. En un supermercado te puedes comprar 8 litros de cerveza Norlañas por menos de 3€, probablemente la lata de tenis más barata de Europa, pero aún hay gente que sigue yendo a pubs donde le cobran 5€ por un tercio y se quejan de que el sueldo no les da para llegar a fin de mes.

La mayoría de las cosas que proporcionan felicidad son gratis o muy baratas, pero tú, por supuesto, prefieres salir de marcha por la noche y gastare 50€ en unas pocas horas, 8€ por cubata, lo mismo que te costaría la botella si te la compraras en el supermercado; además tienes que coger un taxi porque por la noche no hay transporte público y el actual gobierno nazi ya no te permite conducir totalmente borracho y poner en riesgo absurdamente la vida de otras personas.

Todo es un gasto energético estúpido, y además el día siguiente estás hecho una mierda por la resaca, con ganas de suicidarte y eres incapaz de hacer nada útil, ni siquiera de concatenar dos frases mínimamente lógicas, y cuando tu novia viene a pedirte que la próxima vez te controles y que ya te lo advirtió, lo que en realidad te apetece es pegarle una paliza, para que no vuelva a abrir la boca en su vida.

Reconozco que sí, que han subido los precios (por tu puta culpa, por cierto), y además seguro que no tienes tanta suerte como yo, que pago un alquiler antiguo de 100€ en el centro; y con la pasta que me da todos los meses ZP me sobra para pagar ese alquiler y parte de los recibos. Todos los años me suben el sueldo por debajo del IPC, pero como no consumo nada, soy el único que al final sale ganando (junto con la banca y los políticos) porque sin gastos de ningún tipo cada vez tengo más dinero en términos absolutos para invertir en repúblicas bananeras, aunque en realidad lo que hago siempre al final es trabajar menos y cobrar lo mismo, o buscar trabajos de menos responsabilidad, pues para cualquier persona con dos dedos de frente ascender y mejorar en la empresa es evidentemente un paso atrás.

Pues como decía antes, estoy de acuerdo en que están subiendo los precios, pero como eres un gordo irreflexivo que no sabes controlar tus instintos ni tus gastos es como si subiera aún más porque vas por ahí regalando el dinero.

Por no hablar de la costumbre absurda de comprar cosas totalmente prescindibles hoy en día a precio de oro, como la estupidez de comprar un coche, que cuesta un pastón y además con dinero que no es tuyo.

Si los ministros de economía quisieran combatir la inflación de una manera verdaderamente efectiva, lo que tendrían que hacer en realidad es explicar a los ciudadanos la gran cantidad de cosas que hoy en día son gratis.

martes, 29 de enero de 2008

!CRISIS ECONÓMICA!

Parece ser que se avecina una crisis gorda, y por una vez parece que no será culpa de Zapatero. Para los medios pro-sistema no es sino una crisis más de las típicas que ocurren cíclicamente en el mundo capitalista; habrá una leve recesión más o menos prolongada como tantas otras que hubo con anterioridad, pero a medio plazo la economía se recuperará y seguirá creciendo indefinidamente como si nada, como si los recursos fueran infinitos y los árboles pudieran crecer hasta el cielo como parecen creer los economistas.

Los medios alternativos pronostican una crisis mucho más grave que haría temblar los cimientos del capitalismo y podría significar incluso el fin del imperio yanqui y del sistema finaciero mundial, controlado por las avariciosas élites sionistas, anglosajonas y zaplanúricas. Hasta George Soros, uno de los mayores especuladores financieros a nivel mundial, un tipo totalmente pro-sistema pues se aprovecha de él, ha dicho que la crisis será la más grave que ha ocurrido en los últimos 60 años.

Yo no sé demasiado de economía, pero creo que tengo un poco más de sentido común que todos esos delincuentes que gobiernan el mundo. Todo nuestro sistema está equivocado porque se basa en que la economía ha de crecer siempre. Pero el crecimiento económico infinito es imposible, pues se basa en la acumulación de recursos materiales, y los recursos son finitos y apenas queda ya nada que robar en el mundo; de hecho con el petróleo y con el gas y con el carbón ya estamos al límite o lo hemos superado ya, e incluso los alimentos están menguando por culpa del uso masivo de fertilizantes, la sequía, la costumbre occidental de tirarse comida por encima y por los biocombustibles.

Como la economía real no puede crecer más, en vez de repartir los recursos que quedan de una manera más justa, los banqueros y los financieros de todo el planeta decidieron en los años 90 dedicarse exclusivamente a inflar burbujas especulativas cada vez menos sustentadas por un aumento de la producción real de los países, en un sistema desregulado que ha contado con el beneplácito de todos nuestros gobernantes, quienes han mirado hacia otro lado mientras se generalizaba el caos en los mercados financieros globales.

El principal cáncer a abolir es nuestro sistema bancario basado en el interés, el crédito y la deuda. Los intereses son usura y una forma de esclavizar a los hombres, como ya sabían los cristianos y los musulmanes. Estos últimos crearon un sistema bancario en el cual, en vez de existir los intereses, el prestamista tenía derecho a un porcentaje de los beneficios que se obtuvieran con el dinero prestado. Algo que en mi opinión es mucho más justo y mucho más lógico.

La jugada es malvada del principio al fin. Básicamente, el banco te presta un dinero que no tiene, simplemente unos ceros en un balance monetario básado en cadenas especulativas de dinero electrónico que no producen nada y que se prestan e intercambian unos ricos con otros sin ningún control, simplemente con el objetivo de mantener la burbuja en crecimiento para poder seguir robando a los pobres indefinidamente. El resto ya se sabe, trabajar en un empleo de mierda toda tu vida para devolverle al banco 20 veces la cantidad que te prestó inicialmente.

A no ser que todo el sistema se venga abajo del todo, las consecuencias de la crisis serán como mínimo mayor inflación y menores salarios, con lo cual serán los trabajadores del mundo los que paguen como siempre las crisis y no las élites, pese a que han sido estas últimas las que han provocado el problema jugando a la ruleta rusa con nuestros ahorros.

Cuando el precio de la vivienda se duplica en 3 años o el litro de aceite de aceituna se pone a 10 euros o cuando una empresa tira a 2000 tipos a la calle pese a que ese año tuvo 200 millones de euros de beneficios, nuestros gobiernos no pueden intervenir, "porque estamos en una economía de libre mercado", Pero cuando es un banco o la bolsa los que se van a pique, ahí están nuestros bancos centrales para ayudar a los poderosos prestándoles a intereses bajísimos o regálandoles el dinero de nuestros impuestos, contraviniendo así los pricipios fundamentales de su "libre mercado"

Por supuesto nadie dice nada de eso en El País o en El Mundo porque las élites prefieren que sigamos hablando de que se rompe España y de que ZP quiere negociar con ETA, por mucho que el problema de España ya está solucionado, como dijo el señor Azul, basta con levantar un poste en Almería, uno en Badajoz, otro en La Coruña y otro en Gerona, los unimos con un cable de hierro y España ya no se rompe.

Si el sistema cae una vez por todas, muchos países tendrán la oportunidad de superar de una vez por todas el capitalismo y el consumismo desenfrenado por una economía colectivista, de menor crecimiento pero con un reparto más justo de riquezas y servicios básicos dignos para toda la población.

Aunque mucho me temo que en Europa la mayoría de los países se decantarán como siempre por los típicos Fhürersitos y bigotitos de diversa índole para que se inventen algún enemigo extraño y lo fusilen delante de nuestras narices. Eso no nos dará de comer, pero al menos el populacho vil, al ver correr la sangre ajena, se sentirá reconfortado.

Y ahora, sigamos ensañándonos con gente que no nos ha hecho nada como Chávez o Irán, o con los matrimonios entre personas normales o con cualquiera que queme unas fotos de Juan Carlos. En vez de meter en la cárcel a los verdaderos delincuentes: los banqueros, los especuladores financieros y los gobiernos que les han dado manga ancha.

Os lo habéis buscado vosotros solitos.

Feliz 2007 para todos.

Suicídese señor Rajoy.