sábado, 13 de febrero de 2010
SONETO A OSAKA
mas los mendigos de Kamagasaki
se alimentan de neón y de caqui.
-Sin derechos, como un cura esloveno-.
Placer del luctuoso queroseno
o mejor: festival de takoyaki,
al clavarles pinchos de teriyaki
las ancianas se desinflan, ¡qué bueno!
El cangrejo mutante de Dotombori
es un cerdo: secuestra a japonesas,
y se las lleva en jet privado a “Strombori”.
Porque además siempre queda el deporte
si algo falla y se molestan sus presas
de echar la culpa a Corea del Norte.
sábado, 23 de mayo de 2009
MÚSICA JAPONESA MODERNA. INNECESARIA PARRAFADA Y CUATRO RECOMENDACIONES
Los japoneses son capaces de replicar cualquier producto o estilo de hacer las cosas extranjero, y por ejemplo, en el caso de la comida, lo hacen sorprendentemente bien. Para alguien que ha vivido en el Reino Unido y ha sido impotente testigo de cómo los británicos no se dedican exclusivamente a matar iraquíes y afganos, sino que también son expertos en masacrar la gastronomía de cualquier nación del mundo que les ponga por delante, el hecho de que Osaka los restaurantes italianos, por citar sólo un caso, sean de la misma calidad (y mucho más baratos) que sus equivalentes en España resulta sin duda un gran placer, añadido al hecho de que la propia gastronomía japonesa es ya de por sí fabulosa.
Que el arte de copiar esté tan desarrollado en esta sociedad, tiene varias explicaciones。Por un lado a estas gentes les encanta aprender. Pese a sus diabólicos horarios de trabajo, los japos suelen pasar toda su vida aprendiendo algo. Y no me refiero a cosas como gestión de los recursos humanos, administración de empresas capitalistas, cursos de windows, etc. Me refiero a aprender cosas de verdad, cosas que tienen una utilidad practica y que sirven para algo, por ejemplo aprender un idioma, unestilo de cocina determinado, a hacer ropa o vasos de cristal por ti mismo o a tocar un instrumento, ya sea clásico o moderno, japonés u occidental. Quizás el hecho de que enJapón el tiempo sea escaso es lo que determina que la gente lo aproveche bastante bien para ser un país capitalista. Excepto cierta parte totalmente alienada de la juventud que se dedica casi exclusivamente al pachinko y las barbies que se limitan a comprar ropa y a pintarse la cara, los fines de semana no se trata de desperdiciar cientos de euros drogándose y bebiéndo en sitios lo más caros y abarrotados posibles, sino que se practican actividades más bien creativas e instructivas, se va de excursión, se saca tiempo de la nada para tomar parte de clubs de personas con una misma afición o se toman clases de algo.
Los japoneses tienen obviamente sus puntos débiles, pero en cuanto a la capacidad de aprendizaje, no sé si hay pueblo que les supere. Si tienen que hacer una comida extranjera, se hacen con la receta y ensayan una y otra vez siguiendo concienzudamente los pasos necesarios hasta que consiguen hacerla. Lo mismo en cuanto a la tecnología. Hace poco una empresa mediana de barrio en Higashi Osaka, el suburbio donde vive mi novia, un barrio obrero donde predominan los bloques soviéticos de apartamentos, lanzó su propio satélite al espacio como proyecto personal del jefe de la empresa para hacer publicidad sobre la habilidad y la precisión tecnológica de la empresa, que en realidad lo que produce son herramientasm
El hecho de que los japoneses sean expertos en copiar es bastante positivo en general (a este blog se la trae sin cuidado cualquier tipo de patente o propiedad intelectual que sólo sirve para entorpecer la difusión del conocimiento, la tecnología y la cultura), pero tiene un lado indudablemente malo. Y es que no sólo son capaces de copiar cosas buenas, sino que también para copiar las cosas horribles tienen talento, con lo cual si se lo proponen consiguen que el resultado sea incluso peor que el original. Ello se aplica principalmente a la música. Por ejemplo, la industria japonesa tiene el mercado saturado con un permanente flujo, más bien bombardeo contínuo, de basura musical aún peor que la que se oye en las ciudades de occidente, destacando principalmente en las dos categorías en las que la musica occidental ya es de por sí especialmente horrible: la de cantante guaperas de baladas melódicas estupidas repitiendo continuamente las dos o tres idoteces acarameladas típicas del genero y (2) pop pegadizo yanqui con letras propias de una preadolescente con cerebro de mosquito cantado también por una atractiva joven o grupo de jóvenes semidesnudas que no paran de sonreir como imbéciles sin motivo alguno. Al lado de esta música deleznable, incluso gente como Ramoncín, Bisbal, Bosé o Iglesias parecerían músicos o artistas.
Tales subproductos deleznables para el consumos masivo de las clases medias subnormalizadas son propios de cualquier país capitalista que se precie, y por supuesto de Japón, más capitalista que nadie. pero como hemos dicho antes, en Japón son peores que en cualquier otro país, porque copian lo malo y le añaden algún elemento propio que lo hace peor aún: ropas más absurdas, letras más insulsas, sonrisas aún más imbéciles.
Sin embargo, en lo malo son muy malo, en lo bueno también lo son, y además la industria musical es mucho más atrevida que la española, que ya sólo se dedica a reciclar continuamente la misma basura cambiándola de envoltorio. A parte de todos los grupos chorras, a menudo surgen propuestas más o menos innovadoras, o al menos, grupos de música que siguen estilos que en España se dejaron de escuchar en las radios comerciales desde hace años:. Junto a la basura normal, aquí todavía se oye punk, regge, ska, jazz, alternativo, progre y rockanroll en cualquier emisora de música comercial.
Ocurre en Japón igual que en Europa que la mayoría de ls otros grupos se dedican a repetir lo mismo, con algunas variaciones técnicas, Justo lo mismo que los políiticos. Hoy en día sólo algunos presidentes América Latina han conseguido ser elegidos gracias a s utesón, coherencia política y compromiso, pero sobretoso porque cuentan con un programa político concreto para solucionar problemas concretos. Presidentes como los de Venezuela, Ecuador y Bolivia están sacando adelante leyes, constituciones y referéndums que mejoran y enoblecen el concepto de democracia con el 80 por ciento de la prensa y televisiones de su país llamándoles monos y enfermos mentales. Justo lo contrario que los políticos occidentales; Brown, Zapatero, Sarkosy, Merkel, Rajoy, Aso; gente que no tiene absolutamente nada que ofrecer, sin ningún programa político, y lo que es peor, sin ninguna profundidad intelectual; son elegidos a fuerza de aparecer miles de veces al día en la televisión repitiendo vaguedades, frases hechas , lemas vacíos y tópicos (“haremos las reformas pertinentes”, “a la economía hay que darle cuerda”,”reduciremos la carga fiscal de las familias” ) hasta que al final se meten en el cerebro de la gente y la ciudadanía acabada dándoles una importancia de la que carecen.
De igual manera que los políticos, hoy en día cualquiera puede llenar un estadio de fútbol. Artistas que no aportan nada excepto repetirse unos a otros, (los casos más extremos son gente como Bosé, Bisbal, Franz Ferninad etc. que representan la figura del antiartista y la anticreatividad), gracias a la propaganda que les ofrecen los grandes medios acaban metiéndose en la conciencia de la gente y suplantan la aspiración natural de los hombres de buscar consuelo espiritual en el arte y escape ante la mediocridad de la existencia cotidiana.
De mis grupos preferidos japoneses, empezaremos por uno punk. The Blue Hearts. Un grupo de los 80 que pegó mucho en su momento y que ya no existe en la actualidad. Este grupo tiene canciones muy interesantísimas melódicamente, con letras irreverentes que critican a la sociedad japonesa y también de paso a veces insultan a la metrópolis. Por ejemplo, su tema más conocido "Linda, linda" es a mi entender una crítica a la obsesión de la sociedad japonesa por la belleza física y por las cosas "monas". "Quiero ser hermos@...como una rata de alcantarilla". Un temazo:
Pero mi grupo japonés preferido y puede que el mejor grupo del mundo en concierto en estos momentos es Skapara, abreviatura de The Tokyo Ska Paradise Orchestra. Tuve la suerte de ver a este grupo en Valencia gratis sin saber que se trataba de un grupo tan importante, en Japón aunténticas celebridades que llenan estadios de bésibol. El día que me invitaron al concierto en la sala el Chiflado, estuve a punto de no ir, porque aunque era gratis no conocía el grupo y esa tarde estaba tajándome en casa del Vikingo Macabro y me daba pereza bajar a la calle. Pero al final los colegas con los que había quedado para ir me mandaron mensajes taladrándome para que fuera, así que acabé yendo casi solo porque había quedado y porque era gratis. Una de las pocas decisiones acertadas que he tomado en mi vida.
martes, 13 de enero de 2009
jueves, 1 de mayo de 2008
ARQUITECTURA HOSTIL EN OSAKA
martes, 1 de abril de 2008
JAPOS VALENCIANISTAS
viernes, 20 de julio de 2007
VIAJE A JAPÓN


Manifestación de tarados disfrados reivindicando su derecho a estar mal de la cabeza.
Esto es un bar en el que sólo se vende hidrógeno y oxígeno.
Un tipo disfrazado de máquina de Coca-Cola.

Así visten las colegialas en este país.

Maquina expendedora de bragas usadas en el pasillo de un centro comercial.

Fundas tuneables para el plátano que nos llevamos al curro para almorzar.

Kit Kat sabor limón
Pepsi sabor a pepino.
Como este blog no lo visita nadie, puedo poner tonterías como ésta.
Otra de manifestantes tarados.
Una colada de osos de peluche.

Robot que da información turística en la estación de tren

Delicias gastronómicas del Japón.

Tamaño de Tokyo comparado con dos pueblos españoles elegidos al azar.

Darth Vader pirulando en metro por Tokyo.

Vader leyendo una revista guarra.
jueves, 21 de junio de 2007
LA MECA DEL SUELING.
A diferencia de España, Japón tiene una cultura tremendamente refinada y elegante, y quizás es por eso que el deporte del sueling, en esos lares, no sólo está tolerado sino que goza de un enorme prestigio social.
Japón es uno de los pocos países del mundo en el que el sueling (スエルング) es una actividad profesional como otra cualquiera. Los suelistas viven exclusivamente de su trabajo como suelistas, pagan impuestos y tienen seguridad social. Como prueba de ello, valga esta foto de un experto suelista nipón, ataviado con elegantes ropas de hombre de negocios.

Los más famosos suelistas nipones firman autógrafos, salen en las portadas de la revistas, y tienen club de fans que rivalizan unos con otros y que acuden a animarlos con banderas y pancartas de todo tipo.
Esa clase de cosas sería imposible en otras naciones como España. Hace poco me hallaba tumbado medio borracho, un miércoles por la noche, en el portal de una casa de un barrio normal de Valencia. Una pareja pasó en esos momentos por la calle. Al verme, el chico le dijo a la chica: “Ya va siendo hora de que empecemos a pensar en cambiarnos de ciudad”.
Por no hablar de la posibilidad de que unos skins te prendan fuego porque sí o de que te mee encima un borracho o un bakala. Es una pena que en nuestro país el sueling esté tan poco desarrollado, existiendo un clima tan favorable y unas instalaciones tan maravillosas para la práctica de este deporte, con cajeros por doquier y portales de todo tipo.
En Inglaterra, otro de los países en los que he vivido, el sueling está totalmente tolerado y es practicado por una parte importante de la población. No obstante, siendo Inglaterra un país ultracapitalista, con una cultura de bárbaros y un nivel educacional digno de un país tercermundista; y dado que el sueling es un deporte refinado, propio de pueblos avanzados, no soprende que en esas tierras no existan buenos suelistas. Digamos que, en lo que se refiere al sueling, en Inglaterra prima la cantidad, y no calidad.
Tengo entendido que Finlandia es otro de los países líderes en cuanto a sueling. En Finlandia, la práctica del sueling es masiva entre la población durante los fines de semana. Los suelistas han alcanzado tal nivel de perfección y de calidad que la policía ha de actuar cada viernes y cada sábado, llevando a cada zona de marcha varios autobuses destinados a transportar a los centenares de suelistas que detiene cada vez. No es que el sueling esté prohibido o algo así (los finlandeseses son uno de los pueblos más tolerantes del mundo), pero si no hicieran nada al respecto cada noche morirían un montón de personas dormidas sobre la nieve.
Aún así, el sueling en Finlandia es más un deporte popular, distracción de fin de semana, mientras que en Japón se trata de una actividad elitista, que sólo se puede empezar a practicar tras largos años de duro y disciplinado aprendizaje espiritual a las órdenes de un maestro.
Como pionero en España del sueling, cuando me traslade a Tokio, prometo encomendarme a un maestro sensei para que me transmita los conocimientos de ese arte milenario.






